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domingo, 17 de enero de 2016

Cerró la puerta de casa con sumo cuidado. Sabia que atrás dejaba muchas cosas sin reparar, el grifo que goteaba, ese cajon que no abría bien...y su corazon, al que tanto daño hizo. Descuidó su amor incondicional por creer que iba a ser eterno, dando por hecho que un simple papel le mantendria a su lado para siempre. Sus idas y venidas fueron cada vez más asiduas, y lo que tenia en casa ya no le parecia lo suficiente bonito para él.  Recibió el mensaje de un numero desconocido diciendole que llevaba dias viendole en aquella discoteca donde solia perderse mas de un fin de semana. El hecho de sentirse deseado le llevó a contestar a ese mensaje, y tras mantener varias conversaciones hasta bien entrada la noche, aprovechando que todos dormian, dedidieron quedar al sabado siguiente.
Nervios en el estomago, eso es lo que sintió hasta que llego el momento de encontrarse con esa cita a ciegas, esa persona que decia que llevaba tiempo obsevandole. Entró por la puerta de la discoteca y se fue al punto donde quedaron encontrarse. No aparecía nadie hasta que pasada media hora una mujer se acercó. Preciosa, por lo que podía ver con la oscuridad que alli había. Según se iba acercando todo le iba resultando mas familiar. Llevaba un traje chaqueta color marfil entallado que la resaltaba la figura, con unos botines de tacon que recordó haberselos regalado a su mujer en una ocasion. Era ella....su ansiada cita a ciegas...era su mujer...a la que siempre estaba ahi para el pero se olvidó de estar a su lado. Se vistió igual que en su primera cita. Olvidó lo guapa que era, sencillamente dejó de mirarla...
Y entonces se dio cuenta que era mejor que él se encargara de reparar ese grifo que goteaba y ese cajon que no abría bien...
Tras un año entero sin entrar por aqui, volvemos...
Quizas no ha sido el mejor año, tambien es verdad que los hubo peores, pero pese a los reveses de la vida que a veces es un poco puñetera, sigo luchando para no ceder ni lo más minimo a ellos.